
Es casi una ley del comportamiento que, cada vez que sentamos a un usuario novel frente a una PC, éste seleccione las herramientas de dibujo que ofrece el programa e intente utilizar el mouse como si se tratara de un lápiz. Los usuarios avanzados desestiman esta posibilidad rápidamente: un mouse no es un lápiz, y es imposible controlar el cursor con la exactitud con la que se puede trabajar sobre un papel.
Pero ésta no es toda la verdad si tenemos en cuenta la existencia de las pen tablets. Estos dispositivos nos ofrecen la posibilidad de generar gráficos de alta calidad y ver los resultados directamente sobre la pantalla del monitor.
Grafhire2 es sin duda un gran aliado para artistas digitales, diseñadores y practicantes del retoque digital. Si a la gran facilidad operativa del lápiz le sumamos la gama de brochas y trazos que incluye algún editor gráfico, concluiremos que es posible dibujar a mano alzada directamente sobre la computadora sin ninguna pérdida de capacidad. La sensibilidad de la tableta (regulable desde su menú) permite darles a los dibujos la expresividad que tenemos al trabajar sobre un papel. Por supuesto que no es cómodo trabajar solamente con el lápiz, y se sugiere alternar su uso con el mouse. Personalmente, utilizo el lápiz con algunas herramientas de dibujo, y dejo el mouse para acceder a menús y usar herramientas de edición más rústicas.