
Este simpático robot no es nada menos que un robot basurero, esta ingeniosa y novedosa idea es de la Comisión Europea. Dustbot es su nombre y es un proyecto que costó 3.9 millones de dólares. La idea es que este peculiar amigo recorra las calles recolectando basura, esa sería su función básica, pero además analiza la calidad del aire del ambiente. El único problema sería su seguridad.
